Sobre la cárcel para quienes superen los límites de velocidad

publicado 04/08/2012, Última modificación 26/06/2013

No hay nada nuevo bajo el Sol.

En este artículo, voy a dejar lado momentáneamente mi opinión personal -- es decir, que mí siempre me han valido los límites de velocidad, no los respeto, ni pienso comenzar a respetarlos.

La gente decente debería irrespetar los mismos límites de hace 15 años porque obviamente están obsoletos.  Ya estaban obsoletos cuando los impusieron.  Ya no los respetaban antes, y aún con la orden de prisión siguen sin respetarlos.

Incluso en la mismísima tierra del Absurdistán (los EE.UU.), donde la gente se mata a balazos en las calles, los límites de velocidad son mayores (65 en la gran mayoría del perímetro urbano) que en el Ecuador.  Y nadie los respeta tampoco.  Si estás en la autopista y vas al límite, se te casi-trepan en el baúl del auto, porque nadie es suficientemente cojudo como para querer ir a 115 km/h en una autopista.

Obviamente a la gente le valen verga los límites de velocidad, y esa ley está clara y abiertamente en entredicho con el deseo de la gente.  Si la ley obliga una huevada y la gente en su gran mayoría hace lo contrario , obviamente es la ley la que está mal, mas no la gente.  Dicho en términos que quienes creen en el cuento del "Estado protector" y que todavía no notan que el Estado sólo existe para que sus mafiosos les roben: la ley debería responder a los deseos de la gente, y no al revés (como evidentemente pasa hoy).

Dadas esas circunstancias, el hecho que se haya comenzado a enjaular a gente decente por desobedecer esa ley estúpida, técnicamente errada y obsoleta, lo único que logra demostrar es la malevolencia, la antipatía, el quechuchismo, el terrorismo organizado y la mentalidad autoritaria de los legisladores, que siempre tratan de controlar y cagar a la gente decente.  Porque cuando la gente está tranquila y no tiene terror, no necesita acudir a esos mentirosos sociópatas que medran de la desesperación que ellos mismos crean.  ¿Esos $200 que le roban al que va a 15 por encima del límite?  Es el mejor dinero del mundo para estos estafadores, porque o se lo embolsican o lo usan para financiar a sus secuaces armados en disfraces y cascos.  ¿Y la cárcel?  Pues qué chucha le importa eso al legislador, si no es él quien pierde el trabajo -- el legislador está re-seguro en su puesto de "trabajo".

Y claro, los legisladores no van presos porque los muy hijeputas tienen inmunidad... entonces ¿qué chucha les puede importar la ley a esa gentuza?  Los manes bien saben: la reja y el palo son para contener a las mulas, mas no para los dueños de la hacienda.  En palabras de cualquier legislador: la ley es para todos los que no son yo .

Y si a tí te gusta andar lento, ta bien también -- maneja por el carril derecho, y no estorbes a los que sí tenemos cosas importantes qué hacer.

Cuando la ley es mala, la gente buena tiene la obligación de violarla.