Comentario de un apologista/defensor de El Universo
Leyendo el foro de El Universo miente, me encontré con una joyita repleta de falacias comunes. Me voy a tomar el trabajo de comentar sobre la joyita:
Yo se que al igual que yo, hay muchas personas que sabemos que el diario el universo es un estandarte de comunicacion y de servicio a la comunidad guayacence y nacional, y no un medio de difamacion y retaliacion como ud lo quiere hacer ver. Pues si asi fuera, todos los dias o semanas, habria algun comentario de sus detractores. A mas de esa publicacion historica a la cual ud hace referencia, no e visto citar su nombre en el referido y muy puntual tema. Si hay personas q ue se sienten ofendidas o agredidas por este diario, entonces que lo demanden pues para eso estan los tribunales. Pero no es de hombres de bien, el escudarse detras de una serie de comentarios de terceros y de muertos, para atacar una entidad que fomenta la libertad de expresion, y no el libertinaje.
Este comentario publicado por un señor Iván Jara está a punto de desarmarse, y no precisamente por la falta de ortografía:
El Universo: ¿estandarte de comunicación y servicio?
Richard Gere es el estandarte de la prostitución masculina ficticia. Esta frase es tan precisa como la primera frase de Iván Jara. Como son generalidades sin fundamento, no haré más comentarios.
Difamación y retaliación
Pues el Universo califica como difamador y retaliador. El Universo miente ha mostrado evidencia contundente que lo prueba. Sólo alguien que viva en la Tierra del Lalalá, cubriéndose sus ojos y oídos con sus manos, podría hacer caso omiso de las pruebas.
Me consta personalmente cómo han alterado, citado erróneamente y maquillado cifras de estudios médicos de dudosa credibilidad estadística para apoyar su campaña anti-tabaco. Me da pereza buscar el enlace a la historia que publiqué sobre el tema, pero si me la piden la pondré.
Detractores de El Universo
Todos los días hay comentarios de detractores de El Universo. Eso no es secreto. Si tal vez Iván Jara leyese otra cosa que no fuera El Universo (o Condorito), se percataría de ello.
Si él está pensando que El Universo va a publicar notas autocríticas, está tostado del mate. Recordemos que el verdadero cliente de un periódico es el anunciante, no el lector.
¿Cómo es que, si yo no leo ningún periódico, me entero igualmente de los detractores de El Universo? Fácil: yo me esfuerzo en que mi experiencia mediática sea lo menos intermediada posible. En lugar de leer estupideces con errores en un periódico, voy directo a la fuente.
Ofensas y calumnias
Si hay personas q ue se sienten ofendidas o agredidas por este diario, entonces que lo demanden pues para eso estan los tribunales.
Grave error.
Los tribunales están para impartir justicia, no para clientelizar el terror como método de silencio. Además no se supone que las leyes en contra de la difamación sirven para proteger a los “ofendidos”, sino a los calumniados.
Ofensa y calumnia son dos cosas completamente distintas, porque la calumnia involucra asertos evidentemente falsos hechos con mala intención, mientras que la ofensa puede no hacerlo.
Si se pudiese juzgar por ofensas (un absurdo estúpido), la libertad de expresión y el progreso se detendrían estrepitosamente. Imagínense a las iglesias demandando a Charles Darwin o a Isaac Newton por proponer sus teorías científicas, multiplíquenlo por 1′000.000, y lo comprenderán.
Fomento a la libertad de expresión
No, señor. El Universo no fomenta un carajo, sólo utiliza las libertades generales. Si acaso, los integrantes del diario El Universo han estado involucrados en varias acciones legales para acallar a terceros.
El fomento a la libertad de expresión sólo puede hacerse desde una posición completamente desprovista de intereses particulares e independiente. El Universo no califica como ente sin intereses particulares, ni lo hará jamás, pues su misión sistémica (como la de cualquier organización) es sobrevivir, y en consecuencia evitará cualquier cosa que afecte su supervivencia (la autocrítica es el ejemplo estelar).
Más aún, quienes gestionan lo que se publica también están involucrando sus intereses particulares. No sorprenda, pues, que el diario en cuestión presente editoriales anti-neutrales, puntos de vista distorsionados, errores factuales y pensamientos retrógrados que no deberían tener cabida (por haber sido ya científicamente superados hace décadas) en un diario del siglo 21.
En cuanto a la palabra “libertinaje” que usaste muy suelto de huesos, asumo que con ello implicas que todo lo que no te gusta califica como “libertinaje”. Cómo desearía que esa puta palabra no existiese, porque nunca falta el cojudo que la utiliza para demonizar a quienes hacen algo legítimo y beneficioso para la sociedad.
No existe tal cosa como “exceso de libertad”
El derecho a la crítica
Iván: Rafael Cuesta y los autores de El Universo Miente tienen tanto derecho a criticar a El Universo como tú tienes derecho de criticarlos a ellos. Yo supongo que deberías saberlo, pero ya que aparentemente no lo sabes, te lo explico: ejercer el derecho a la crítica es propio de hombres de bien.
Punto.
Otro comentario
Un tal Juan sin apellido hizo un comentario más, que me indignó. Dice:
me parece bien el castigo dado a raad, es el lugar donde merece estar, x ser un contumaz difamador, tergiversador de la verdad.. Ojala pusieran ahi mismo a otras personas q merecen igual repudio del publico.
Sin defender o atacar a Henry Raad (a quien conozco personalmente, pero no conozco pormenores de su vida), puedo darme el lujo de decir que ubicar el nombre de una persona en un lugar público dispuesto para orinar es:
- Me repugna.
- Es una grave falta de educación y buenas costumbres. No hay que ser un genio para defender este aserto.
- Es un acto asqueroso. El meado es asqueroso, ¿no?
- Sólo podría ocurrírsele a un individuo sin escuela que cree que vivimos en la jungla. Una persona civilizada canalizaría sus reclamos de una forma civilizada.
- Demuestra que el autor del acto (y cualquier apologista) no tiene ninguna clase/categoría. Podría entender un acto así en un delincuente raperillo de poca monta, pero no de un miembro del supuestamente “respetable” El Universo.
Cómo alguien puede encontrar defensible este acto, escapa a mi (no tan pobre) intelecto. Este comentario demuestra que aquella persona que mandó a poner la placa no está sola en el país.
O sea, ya son mínimo dos monstruos a los que nos convendría enajenar y mantener separados de nosotros las personas.