Diálogo con un ‘hermanito’

Es tan interesante encontrar contradicciones en los discursos de la gente religiosa:

— ¡Hola! Explícame esto de ser “evangelista”. ¿De qué se trata? ¿Cuál es el piquete?

— Bueno, nosotros los evangelistas no podemos tomar café, bailar…

— … espérate un momento… ¡no quiero que me digas todo lo que tienen prohibido! Eso sí sé. Yo lo que quiero saber más bien es las razones, o sea, “por qué”. Por ejemplo, ¿por qué se supone que no debemos bailar?

— … es que bailar es un “preludio” del sexo…

— … ¡en eso no te discuto! Uff, sobre todo con el reggaetón y la nueva música chatarra que contamina las radios todo el puto día, estamos de acuerdo en que es un preludio sexual. Puta, uno baila para entrarle a un culo; pero… pero ¿qué tiene de malo que sea un preludio sexual?

— Es que eso está mal.

— ¿Tener sexo está mal?

— ¡No! Es que tú no entiendes, mira, eso es pecado, el sexo sólo por placer está mal…

— … ¡un segundo! Yo lo que no entiendo es, si el placer corporal es tan perverso y pecaminoso, y hacerlo sólo por placer es pecado y está mal ¿por qué es tan rico?

— ¡Así es como te tienta el Inicuo!

— Ah, yo pensaba que nuestro cuerpo lo había fabricado Dios a su imagen y semejanza.

Cabe recalcar que esta es una conversación ficticia. Sin embargo, es basada en una conversación que tuve hace años con un amigo extremadamente libertino convertido a Testigo de Jehová, que después se volvió a convertir al sexo y la farra (mi religión predilecta).

Yo digo… ¿habrá habido algún error de manufactura?

2 Responses to “Diálogo con un ‘hermanito’”

  1. Nita- Says:

    La verdad que tampoco entiendo eso, si Dios nos hizo a su imagen y semejanza y nos hizo seres capaces de sentir placer carnal, ¿por qué es pecado?

  2. Johan Says:

    Let me give you a little inside information about God. God likes to watch. He’s a prankster. Think about it. He gives man instincts. He gives you this extraordinary gift, and then what does He do, I swear for His own amusement, his own private, cosmic gag reel, He sets the rules in opposition. It’s the goof of all time.

    Look but don’t touch. Touch, but don’t taste. Taste, don’t swallow. Ahaha. And while you’re jumpin’ from one foot to the next, what is he doing? He’s laughin’ His sick, fuckin’ ass off! He’s a tight-ass! He’s a SADIST! He’s an absentee landlord! Worship that? NEVER!

    -John Milton (Al Pacino in Devil’s Advocate)

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